Patologías que trata la cirugía vaginal
Los cinco motivos de consulta más frecuentes, explicados uno a uno: en qué consisten, qué molestias provocan y con qué técnica se corrigen.
Hipertrofia de labios menores
Es el crecimiento excesivo de los labios menores, que empieza a notarse a partir de la pubertad y suele progresar a lo largo de la vida hasta la menopausia. Además del aspecto, que muchas mujeres viven con verdadera angustia, tiene consecuencias físicas concretas: dificulta las relaciones sexuales y una micción correcta, porque desvía la salida del chorro de orina.
Puede provocar vulvitis de repetición: la irritación de la vulva por la humedad que queda retenida tras orinar, por el roce de la ropa ajustada o por el uso continuado de protege-slips.
Se corrige con una labioplastia reductora, con anestesia local. Es importante que la realice un cirujano experimentado, porque el objetivo no es solo reducir: es reducir sin comprometer la sensibilidad.
Reconstrucción perineal
El periné —la zona situada entre el ano y el inicio de la vulva— puede quedar lacerado, excesivamente ensanchado o estrechado, o con una sensibilidad anómala, como consecuencia de partos difíciles o traumatismos.
Cuando la episiotomía no cicatriza correctamente por una infección, una inflamación o un desgarro de segundo o tercer grado, aparecen molestias que muchas mujeres arrastran durante años en silencio: incontinencia de heces o de orina, o un bulto en la parte inferior de la vagina (rectocele) que impide una evacuación correcta y dificulta las relaciones. Son problemas corregibles con las distintas técnicas de cirugía estética vaginal.
Reconstrucción del himen
En algunas culturas la rotura himeneal previa al matrimonio puede acarrear problemas socio-familiares serios. La labor del médico no es juzgar la situación de una paciente, sino resolver aquello que le está causando sufrimiento.
La himenoplastia se practica con una técnica específica y con la confidencialidad que el caso requiere.
Vagina exageradamente amplia o estrecha
Muchas mujeres se encuentran, alcanzada la madurez sexual, ante la imposibilidad de mantener una relación completa. En unos casos porque la vagina se ha estrechado y presenta una rigidez importante; en otros, por el motivo contrario: la amplitud de las paredes vaginales reduce la sensibilidad hasta hacerla casi inexistente, para ella y para su pareja.
La vaginoplastia, anterior o posterior según el caso, resuelve el problema de forma prácticamente definitiva.
Incontinencia de orina de esfuerzo
El escape involuntario de orina al toser, reír o hacer un esfuerzo se debe habitualmente a una incompetencia del esfínter uretro-vesical tras embarazos, partos o con la edad, a la que suele sumarse un desplazamiento de la uretra hacia abajo.
Se corrige de forma ambulatoria mediante la colocación de una malla, sin anestesia general ni regional.
Un denominador común: anestesia local
- Técnica
- Labioplastia, vaginoplastia e himenoplastia.
- Anestesia
- Local en todos los casos.
- Ingreso
- No es necesario: cirugía ambulatoria.
- Motivo
- Evita los efectos secundarios de la anestesia general o regional.
Consulte su caso, sin compromiso
Cuéntenos brevemente qué le preocupa. El Dr. Barroeta le responderá personalmente por correo electrónico. La consulta es gratuita y confidencial.